Punción seca

Tratamiento de punción seca

La punción seca es un tipo de tratamiento invasivo que se utiliza en la fisioterapia para el tratamiento de dolencias musculoesqueléticas, entre las dolencias más habituales encontramos los puntos gatillos miofasciales (PGM) y las contracturas musculares.

Los puntos gatillos miofasciales son una contracción mantenida y dolorosa en las fibras musculares, hay muchos tipos de PGM (activos, latentes, centrales, clave, satélite y primario)

La punción seca consiste en tratar la musculatura afecta con una aguja de acupuntura, se introduce a través de la piel hasta penetrar en la musculatura afecta

El efecto que buscamos con la punción seca es provocar una microrrotura en la superficie del punto gatillo miofascial, relajando la contracción muscular y disminuyendo el dolor a nivel local.

Existen dos técnicas, la punción seca superficial y profunda, en cada una de las técnicas se utiliza una aguja de diferente longitud, esto depende la profundidad a la que queramos acceder. La punción seca superficial se profundiza máximo 1 cm, sin llegar a penetrar el músculo y posteriormente se trata el punto gatillo de forma conservadora, provoca un aumento del umbral de dolor y facilita el posterior tratamiento y la punción seca profunda se profundiza hasta llegar al punto gatillo y se moviliza tanto metiendo y sacando la aguja como realizando giros. 

Es necesario combinar la punción seca con sprays de frío, estiramientos, contracción voluntaria del músculo o presiones para liberar la zona.

Los riesgos que puede provocar son mínimos, dolor post-punción y sensibilización durante las 48 horas y posible hematoma local.

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